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^ ^/ Diálogo cómico en prosa
Sociedad de Autores Españoles
SALÓN DEL PRADO, 1 4, HOTEL
1901
V
/
V , 1
LOS MELONES
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University of North Carolina at Chapel Hill
http://archive.org/details/losmelonesdilogo2514guer
Sociedad de Autores Españoles
LOS MELONES
DIALOGO CÓMICO EN PROSA
ORIGINAL DE
DOMINGO GUERRA Y MOTA
Estrenado en el TEATRO SAN FERNANDO de Sevilla, el 9 de Noviembre
de 1901
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SEVILLA
Imprenta de Francisco de P. Díaz, Gavidia ó
1901
JT mi querido amigo
Don jAntonio Mihura y Olmedo
como recuerdo.
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PEDRO Don Juan Colom.
CARLOS » Luís Agudín
Época actual
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ESCENA ÚNICA
Gabinete estudio de un médico. Mesa ministro, librería, sofá, butacas y
varios objetos que indican la profesión. Puerta lateral, izquierda del
actor. Es de día. Al levantarse el telón aparece Carlos sentado á la
mesa y después de una pequeña pausa sale Pedro.
CARLOS Y PEDRO
XEDRO (Por la izquierda. Vestirá el uso de las gentes de pueblo; es decir,
de paleto bien marcado. Traerá sobre el hombro unas alforjas y dirá
con el acento propio del tipo que representa ) J\ la D3.Z QG
Dios.
Carlos (sentado áia mesa) Buenos Días.
Pedro Dios se los dé á V. muy buenos, señor
D. Carlos. ¿Cómo vamos por acá? ¿Y la
lamilla; (Deja en un lado sobre el suelo las alforjas.)
Carlos Bien. (a p .) ¿Quién será éste?
Pedro Ya veo que no me ha conocido V., y no
me extraña porque en ocho años me
he envejecido muchísimo y he perdido
casi hasta la vista. Llevo pasado mucho,
Sr. D. Carlos. V. en cambio, cada día
más joven y más frescote. Parece que
no pasa tiempo por V. Pues yo soy el
tío Pedro, de Villaverde.
Carlos ¡Ah! (a p .) No sé quién es.
Pedro El mismito tío Pedro en persona, aun-
que parezca mentira. Ya me lo decía
mi mujer «Cuando te vea D. Carlos
no te conoce, vamos que no te conoce.»
Pero á mí no se me olvida todo lo que
V. ha hecho por mí. ¡Vaya, que no hu-
biera hecho más mi padre!.... Y las bue-
nas acciones yo no las olvido nunca.
( Saca de las alforjas un melón y lo coloca sobre la mesa escritorio )
Yo soy muy agradecido, bien lo sabe
V.J (Saca otro melón y lo coloca al lado del primero.) V me
dije: digo, pues ya que vas áver á don
Carlos, (saca ei tercero) es necesario que vea
que el tío Pedro se acuerda de él; (saca e i
cuarto) y como los pobres no podemos ha-
cer milagros (s aca ei quinto) hay que con-
tentarse con lo que cada uno da de sí,
(saca ei sexto.) aunque la voluntad sea muy
grande.
Carlos Es verdad.
Pedro ¡Claro! ¿Usted cree que yo puedo olvi-
dar aquel asunto que V. me arregló
_ 9 -
cuando el tío Porreta se quiso quedar
con mi olivar, y que si no es por V. se
queda con él? ¡Vaya si se queda, porque
el pleito se puso muy feo, pero muy feo!
Carlos (a p .) Me toma por mi padre.
Pedro Así es, que ahora que me sucede una
cosa muy parecida me dije: digo, /Quién
mejor que mi procurador me sacará del
apuro? Y tomé el tren y aquí me tiene
usted.
Carlos ¡Ya! Pues siento decirle que se ha equi-
vocado; que yo no soy el procurador
que V. busca.
Pedro (con mucha estrañeza ) ¿Cómo que no es Y. don
Carlos? Vamos Sr. D. Carlos, que á mí
no se me borra la fisonomía de nadie,
y aunque ahora veo menos y han pasa-
do muchos años
Carlos No señor. El procurador D. Carlos era
mi padre y yo no tengo esa profesión.
Pedro Pues mire V., se parecen ustedes como
una castaña á otra castaña. ¡Ya lo creo!
La misma cara, el mismo cuerpo... nada,
que si me toman juramento diría que
era V. el mismo.
Carlos En efecto; nos parecíamos mucho. Hoy
desgraciadamente, no nos parecemos ya,
Pedro ¿Oué dice V?
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Carlos Que mi padre murió hace dos años.
Pedro (oon mucho asombro.) ¡Cal le V. por Dios! ¡No me
lo diga V.! ¿Que murió D. Carlos? ¡Qué
barbaridad! (Pausa, y mira los melones vacilando hasta que
se dedae á cogerlos ) ¡Si parece mentira, hom-
bre. (Coge un melón y lo mete en las alforjas 1 i 1 ail TO -
busto como estaba y rebosando salud
por todo SU CUerpo! (Coge otro melón y lo guarda.)
Porque mire V. que tenía buenos colo-
res. (Guarda ei tercero.) Si no lo van á creer
en el pueblo. ¡Vamos, que no lo van á
creer! (Guarda e i cuarto.) ¡Pues, y cuando lo
sepa mi mujer! ¡María Santísima, qué
mal ratO Va á pasar! (coge y guarda el quinto.)
Porque mire V. que lo queríamos de ve-
ras, (coge ei sexto.) Pero no somos nadie,
Sr. D. Carlos, no somos nadie. Uno
primero y otro después, hasta que se
van yendo todos.
Carlos (a p .) No se van, se han ido.
Pedro ¡Qué mundo este, qué mundo!
Carlos Esa es la ley de la humanidad.
Pedro Es verdad. Y que no hay más remedio
que conformarse. ¡Qué le vamos á ha-
cer! Ahora tengo yo que buscar á otro
procurador porque ya su padre de us-
ted no puede arreglar mis asuntos. ¡Mi-
re V. que lástima! Además como él era
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el que me aconsejaba en todo, también
venía á que él me dijese quién era un
médico de su confianza, porque tengo
á mi hija enferma y el médico del pue-
blo ya no sabe lo que hacer con ella.
Si V. supiera de alguno....
Carlos Precisamente mi profesión es la medi-
cina, de modo que... (Se levanta)
Pedro (con mucha alegría ) ¿Que V. es médico? ¡Pues
si yo no vengo buscando otra cosa!
(Vuelve á sacar un melón de las alforjas y á colocarlo en la mesa ]
¡Quién mejor que el hijo de D. Carlos!
Vaya, vaya; pues no me ha dado usted
chico alegrón, (sacaei segundo) ¿Conque mé-
dico y no me lo había V. dicho? (saca e i
tercero.) A quién mejor que a V. he de
traerle á mi hija, (saca ei cuarto ) Y poco
contenta que se va á poner la pobrecilla
cuando yo se lo diga, (saca ei quinto) Nada,
que se pone buena, de seguro, (sacaei sexto)
Y yo tan melón que no me había fijado
en toda la gente que tiene V. á la puer-
ta, y creí que eran litigantes; por más
que al mirarlos yo me decía, «qué lisia-
da está la clientela de mi procurador.»
ahora me lo explico.
Carlos Es que ya es la hora de la consulta de
los pobres, y...
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Pedro ¡Ea! Pues el quinto no estorbar. Ya
vendré con mi hija. Déme usted un
abraZO, D. CarloS. (Abrazándole y contemplándole
con airgria ) ¡Elhijo de mi procurador! ¡Va-
ya, vaya un hallazgo! Ya verá V. qué
melones tan dulces.
Carlos ¡Ah! ¿Pero se quedan aquí?
Pedro ¡Ya lo creo! ¡No faltaba más! ¿Pues para
quién los traía yo? Hasta mañana don
Carlos, hasta mañana.
TELÓN
Nota: El actor que interprete el personaje Pedro de este diálogo, po-
drá á su elección, dar al campesino el acento andaluz, valenciano,
aragonés ó gallego.
Otra: El éxito que obtuvo este pequeño diálogo, lo debo en gran par-
te á la excelente interpretación que hicieron del mismo, mis bue-
nos amigos los Sres. Colom y Agudín, lo que me complazco eu
hacer público.
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